Noticia de archivo: este texto es la traducción al español de una noticia fuente fechada en 2016. Las personas mencionadas, las estadísticas y las previsiones corresponden al período de publicación original.
El gasto en construcción no residencial cayó un 1,7% en abril de 2017 hasta los 696,3 mil millones de dólares, a una tasa anualizada y ajustada estacionalmente, según el análisis de datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos publicado hoy por Associated Builders and Contractors (ABC).
En abril, el gasto privado en construcción no residencial cayó un 0,6% mensual, aunque aumentó un 4,3% interanual. El gasto público no residencial bajó un 3,4% mensual y un 4,2% respecto al año anterior. La caída mensual se debió principalmente al menor gasto en carreteras y calles y en energía, con reducciones de 3,5 y 2,1 mil millones de dólares, respectivamente. «Nada menos que 13 de los 16 segmentos no residenciales registraron descensos en abril», afirmó Anirban Basu, economista jefe de ABC. «Aunque el mal tiempo interrumpió una parte considerable de la actividad económica del noreste en marzo y contribuyó, entre otras cosas, al débil informe de empleo de ese mes, el clima mejoró en abril. Normalmente eso apuntaría a una expansión mensual del gasto no residencial, pero los datos de abril no la reflejan».
«Por el contrario, el gasto público no residencial siguió mostrando una debilidad considerable, con una excepción destacada: el suministro de agua, que aumentó ligeramente», explicó Basu. «Entre las categorías privadas, solo las oficinas, sin variación, y la construcción comercial, con una pequeña caída mensual, mantuvieron un gasto estable. Ambas categorías registran un crecimiento interanual del 12,4%. Hay varios factores explicativos. Primero, las encuestas de la Reserva Federal indican que el crédito bancario para inmuebles comerciales ha comenzado a endurecerse, quizá por el temor creciente a un exceso de construcción en determinados mercados. La incertidumbre en las agencias federales también puede influir, incluso en segmentos públicos como carreteras y calles, muy dependientes del gasto federal. Por último, algunos responsables de decisiones económicas pueden haber reducido sus previsiones de crecimiento para 2017 y 2018, lo que genera más dudas sobre la continuidad de proyectos en diferentes fases». La estimación inicial de febrero, revisada al alza el mes pasado, se revisó a la baja este mes en 9,6 mil millones de dólares, un 1,3%. El valor de marzo apenas cambió y se mantuvo en torno a 708,6 mil millones de dólares.
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